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Defensoría de la Niñez aprueba solicitud de SINTRASUB para ser parte de las Organizaciones de la Defensoría.



Comunicaciones
17 de mayo del 2021

El 07 de mayo del 2021, recibimos la aprobación para ser parte de las Organizaciones de la Defensoría de los Derechos de la Niñez. Dicha solicitud fue gestionada por nuestro sindicato en diciembre del 2020 y necesitó, entre varios puntos, de acuerdo a las exigencias del Reglamento de Funcionamiento del Registro de Organizaciones de la Defensoría de la Niñez, acreditar y dar cuenta por parte de SINTRASUB de las acciones concretas realizadas en defensa, promoción o protección de los Derechos Humanos de niños, niñas o adolescentes. Somos la primera Organización Sindical que, en sólo 2 años de vida, entrega señales claras en favor de la niñez y juventud, no sólo en la aprobación que damos a conocer, sino también en la constitución de una comisión de trabajo específico, que proyecta profundizar nuestra preocupación y acción a favor de la niñez.

El sindicalismo es una herramienta que busca transformar las condiciones de vida, como trabajadoras y trabajadores de la niñez tenemos ese desafío, avanzar en un buen vivir para todas y todos.

Arriba SINTRASUB!



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Trabajadores/as subcontratados/as de Sename exigen ser incluidos en Plan de Vacunación: "Nos han invitado al sálvese quien pueda"



23 de marzo del 2021
Por Francisca Arancibia

En enero de este año el Sindicado de Trabajadores y Trabajadoras Subcontratadas de Sename (SINTRASUB) ofició a la subsecretaria de Salud, Paula Daza, para ser incluidos en el plan de vacunación contra el Covid-19. Lo anterior, pues no fueron considerados en la Fase 1c del proceso, en la que se inoculó al Personal Crítico, aún cuando los y las trabajadoras de los programas ambulatorios de la red Sename desarrollan labores presenciales, en las que se relacionan de manera directa con las familias que intervienen, enfrentándose a un sinnúmero de exposiciones, contagios y contactos estrechos. A casi dos meses de enviada la solicitud, el oficio aún no ha sido respondido por las autoridades.
 
Así, y con el objetivo de visibilizar esta situación, el sindicato informó los hechos a la Comisión de Salud de la Cámara de Diputadas y Diputados. En el oficio a los parlamentarios/as se da cuenta de las decisiones tomadas por Sename, bajo la administración de Rosario Martínez Marín, en las que se priorizó la vacunación de funcionarios públicos de atención directa y administrativos de la institución, quienes no tienen contacto directo con la niñez y trabajadores de residencia, pero no así de aquellos que realizan internvención ambulatoria a través de Organismos Colaboradores. Cabe señalar que estos últimos son quienes realizan más atenciones al año en toda la red, alcanzando a casi 200 mil niños, niñas y jóvenes.
 
De la misma forma, el sindicato denunció otras acciones llevadas a cabo por las oficinas regionales de la institución, en las que también se invisibilizó al personal subcontratado. En la Región de Valparaíso se envío un correo electrónico a toda la red Sename ambulatoria, en el que se informaba que "si bien el Plan de Vacunación Nacional contra el Covid-19 sólo ha considerado, hasta el momento, a los trabajadores del sistema de cuidado alternativo residencial, se nos ha informado que los trabajadores de la salud independientes (psicólogos, terapeutas ocupacionales, enfermeras, kinesiólogos, TENS y otros) pueden vacunarse en esta primera etapa en cualquier punto de vacunación comunal. Se requiere presentar carnet de identidad y credencial o algún documento que acredite que cumple funciones de salud". Este mensaje no constituye una ampliación de la vacuna al resto de la red y, de hecho, deja fuera a otros y otras profesionales que si bien trabajan en la red y mantienen contacto directo con la niñez y juventud, no necesariamente son funcionarios de salud. Para el sindicato, se trata de una actitud del "sálvese quien pueda y cómo pueda".
 
Además, se denunció que la gestora intersectorial de Sename Biobío hizo un llamado a toda la red a inocularse en el Cesfam Tucapel, aludiendo a que serían vacunados todos "los funcionarios de los 23 Ministerios. Por lo que deben asistir con su credencial institucional y cedula de identidad". Para SINTRASUB, se trata de un hecho grave, ya que al no ser considerados como prioritarios, las vacunas gestionadas por la funcionaria estarían siendo mal utilizadas y no irían en concordancia con la priorización decretada por la autoridad sanitaria.
 
Para Violeta Oyarcepresidenta de SINTRASUB, los antecedentes expuestos, y que fueron detallados en el oficio a la Cámara de Diputadas y Diputados, "sólo dejan en evidencia que no ha existido por parte de la dirección nacional de Sename una intención clara de proteger a todas y todos los trabajadores de la red". Además, agrega, "queda demostrado también que existe una descoordinación entre el Ministerio de Salud y Sename, que aún no ha sido capaz de entregar respuestas claras ni dar señales de que existe interés en ampliar la protección". "Una vez más, el silencio y la inoperancia de Sename ponen en riesgo la salud y bienestar de las y los trabajadores, que tendremos que seguir trabajando en un contexto de emergencia sin los resguardos necesarios; y también de la niñez y juventud que están sumamente expuestas al virus", sentencia.



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Trabajadores de la Red del SENAME piden al Ministerio de Salud ser incorporados en el proceso de vacunación contra el SARS-CoV-2



Por Javier Cabrera
27 de enero de 2021

Tras una consulta interna dentro de SINTRASUB, el Directorio Nacional ofició el pasado martes 26 de enero de 2021 a la Subsecretaría de Salud, para que, en el marco del proceso de vacunación, los trabajadores y trabajadoras de la niñez, sean considerados como prioritarios para la FASE 1c, calificados como Personal Crítico.

Cerca de 16 mil trabajadores y trabajadoras de los Organismos Colaboradores del Servicio Nacional de Menores, que atienden a más de 200 mil niños, niñas y jóvenes exigen ser incorporados en el proceso de vacunación, al igual que los trabajadores de Residencias, quienes fueron los únicos considerados dentro de la Primera Fase 1b.

En palabras de la presidenta del Sindicato de trabajadores Subcontratados del SENAME, Violeta Oyarce, hay un segmento importante de trabajadores y trabajadoras de la red privada del SENAME, en lo particular, de quienes ejecutan programas ligados a Justicia Juvenil, Programas de Protección Ambulatoria y de Adopción que no se encuentran categorizados como prioritarios. Estamos hablando de Asistentes Sociales, Educadores, Tutores, Psicólogo, Técnicos en Rehabilitación, Abogados, Secretarios, Estafetas, Conductores, Profesores, Terapeutas Ocupacionales, entre otros, quienes cumplen una labor esencial, realizada día a día y sin interrupción.

Dicho trabajo, se enmarca en un ejercicio que contempla vínculo terapéutico y trabajo directo, tanto con los niños, niñas y jóvenes como con sus adultos significativos. Se trabaja con la vida humana, con la niñez más castigada de nuestro país. Ello conlleva la concurrencia al domicilio familiar, visitas domiciliares semanales, traslados, entrevistas en profundidad con el grupo familiar, entrevistas en contexto de crisis (violencia intra familiar, abuso sexual, violaciones, consumo de sustancias ilícitas, intoxicaciones, accidentes, entre otras acciones). Muchas de ellas superan con creces la hora de atención. Lo cual ha llevado a un sin número de exposiciones, incertidumbres, contactos estrechos y contagios. A la fecha, los equipos se encuentran trabajando en modalidad presencial o mixta (trabajo directo con las familias y niñez), por lo que los contactos estrechos, fundamentalmente en los domicilios familiares son de carácter permanente.

Lamentablemente estamos frente a un Servicio estatal que sólo parece preocuparle las Residencias, sobre todo las de administración directa, dejando en un absoluto segundo plano a los cientos de programas carácter ambulatorio repartidos a nivel nacional. Ello se ha traducido, en el contexto socio sanitario que vivimos, en un sin número de irregularidades, partiendo por la falta de protocolos claros por parte de SENAME y los Organismos Colaboradores, carencia de elementos de protección y falta de recursos económicos para garantizar la seguridad de trabajadores/as y niñez, nos comenta Violeta.

Es así como solicitan ser considerados como prioritarios para la FASE 1c, considerada como Personal Crítico (funcionarios que desarrollan labores necesarias para mantener el funcionamiento básico de la institución correspondiente y aquella que labora directamente en atención de público, en funciones de asistencia social o de apoyo directo a la ciudadanía), según el Comité Asesor en Vacunas y Estrategias de Inmunización CAVEI, a propósito de la realidad laboral y la exposición no voluntaria al virus, sobre todo en contexto laboral, de forma periódica, que ponen en riesgo la salud de los trabajadores y trabajadoras, pero también el acompañamiento y riesgo sanitario para la niñez vulnerada en sus derechos.

contacto@sintrasub-sename.cl



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En SINTRASUB se está juntando la fuerza transformadora...



Por Javier Cabrera
17 de enero de 2021

“En SINTRASUB se está juntando la fuerza transformadora y la ferviente convicción de que la organización de les trabajadores podrá forzar discusiones y cambios transcendentales en el trabajo por las infancias y juventudes, impulsando la protección de derechos, no sólo laborares, sino los derechos humanos de todas las personas que participan”
Violeta Oyarce P.
Dirigente Nacional SINTRASUB-SENAME

El pasado 24, 25 y 26 de noviembre del 2020, SINTRASUB-SENAME eligió a su nueva Directiva Nacional, período 2020-2022, compuesta en esta oportunidad por 5 dirigentes: Violeta, Pablo, Francisco, Katherine y Catalina. Todo un avance para el sector, y en particular para un sindicato que recién cumplió sus dos años de vida, que ya cuenta con presencia en 45 Organismos Colaboradores Acreditados del SENAME y en 15 regiones del país. Este hecho es un indicador concreto de crecimiento y de una confianza, por parte de trabajadores y trabajadoras de las infancias y juventudes que sin duda requiere de responsabilidad. Por ello, en esta oportunidad, quisimos conversar con Violeta, su nueva dirigente nacional.

Violeta, en un área de trabajo donde el sindicalismo no tiene mucha historia, ¿Qué te motiva a la sindicalización y luego que te origina asumir un cargo dirigencial?

Decidí ser parte de SINTRASUB, porque, por primera vez, sentií que empezaba a emerger la unión de les trabajadores subcontratados, siendo la esperanza de romper con las distancias y desarticulación que trae consigo la tercerización de las políticas de infancia. En este sindicato Interempresa pude reconocerme como trabajadora por las niñeces y juventudes, independiente del Organismo Colaborador en cual me desempeñe. En SINTRASUB se está juntando la fuerza transformadora y la ferviente convicción de que la organización de les trabajadores podrá forzar discusiones y cambios transcendentales en el trabajo por las infancias y juventudes, impulsando la protección de derechos, no sólo laborares, sino los derechos humanos de todas las personas que participan en los distintos programas, independientes de los roles: familias, niños, niñes, niñas, jóvenes y también de les trabajadores. Desde su conformación, SINTRASUB ha trabajo en propuestas concretas de mejoramiento en torno a las condiciones laborales y ha tenido logros importantes en materias de defensa de derechos.

Desde mi incorporación a este espacio, comprometí mi disposición a poder aportar en lo que pudiera, es así que durante el año pasado asumí el desafío de poder participar del cuerpo de delegadas regionales. Pese a la sobrecarga laboral y las dificultades de la organización colectiva, sobre todo para las mujeres; es difícil lidiar con las exigencias del espacio privado, en nuestros hogares ya precarizados, y la vida pública y del trabajo. En lo particular, también como compañera, sentí la responsabilidad de contribuir a los procesos de exigencia de nuestros derechos desde este escenario, elevando la voz de las compañeras trabajadoras en el camino de ir recuperando espacios de participación en espacios sindicales.

¿Cuáles son las características, a tu parecer, de SINTRASUB?

Les compañeres realizamos la labor sindical de manera honesta, movidos por contribuir al bienestar de las personas con las que trabajamos en cada uno de los programas y por impulsar iniciativas que vayan en beneficios de les trabajadores y sus familias. En SINTRASUB existe un accionar con posicionamiento que va más allá de los compromisos que podría tomar un sindicato. Acá la pega se realiza con cariño, se pone el corazón a disposición de aportar al bienestar de otres. Nuestro sindicato es humilde, pero se trabaja duro, junto a todes les socies, para gestionar acciones encaminadas a conquistar nuestros derechos. El aporte de cada une, de cada trabajador y trabajadora, de cada socie, es importante para exigir condiciones mínimas de dignidad para realizar nuestra labor y, así, también es fundamental para ofrecer a las infancias y juventudes lugares distintos, espacios más seguros, para ser acompañades en la reivindicación de sus derechos. Acá resuena la sensación de que no estamos solos, somos personas que han decidido unirse, organizarse y articularse.

¿Cuáles son los desafíos que tiene SINTRASUB de cara a un nuevo período?

Los desafíos van en la línea de continuar creciendo a lo largo del país, avanzar en la conquista de un Estatuto Laboral particular para el sector, que reconozca, valorice y dignifique la labor que desarrollamos, avanzar en conciencia para poner fin a la subcontratación de un servicio social tan relevante como es la niñez, así como también relevar el cuidado de la salud mental, el respeto y la protección a los derechos de las trabajadoras, históricamente invisibilizados y transgredidos, en sectores donde se desempeñan mayormente mujeres, y articularse con otras organizaciones sociales, buscando posicionar una política de niñez integral y garantizada en derechos. Queremos y vamos caminando a paso firme para incidir en la política pública. Esto, entre otros, son parte de los desafíos que ponemos en la mesa.

Sabida es de la importante presencia de trabajadoras dentro de la Red SENAME, cuéntanos un poquito, como visualizas dicha realidad y que se está haciendo.

Las compañeras sentimos que las cuerpas feminizadas y quienes hemos sido víctima de la violencia patriarcal, a la base de la violencia del sistema, debemos involucrarnos y lo hemos hecho, siendo la parte mayoritaria de quienes estamos co-construyendo SINTRASUB. El trabajo con infancias y juventudes, mal entendido como una labor netamente de cuidados, es altamente feminizado, siendo mayormente mujeres quienes ejecutamos las políticas de infancia y juventud. Se ha promovido que las labores de cuidado, asociadas a los estereotipos de género, las llevemos de la esfera privada a la pública. No es casualidad la precarización laboral de nuestra área. Acá nuestra labor es un trabajo, un ejercicio que no tiene que ver con llamados biológicos, es una intervención que ha requerido formación, experiencia, esfuerzo y lágrimas. Tenemos que defender nuestro trabajo, tenemos que exigir el fin de la violencia, expresada también en el trabajo y sus condiciones. Nos llena de motivación la presencia de 3 compañeras en el Directivo nNacional, la alta presencia de compañeras en la cuerpa de delegades, en las comisiones y en los distintos espacios de participación sindical. Podemos impulsar transformaciones, se puede y en eso estamos.  

Para finalizar, ¿Cuál es el llamado que le haces a los compañeros/as que aún no se organizan y que son parte de la red SENAME?

Somos más que máquinas, le queremos doblar la mano al Servicio Nacional de Menores, y a los Servicios que se vengan. Somos personas, compañeros y compañeras que estamos empeñadas en trabajar para que, en Chile; niñes, jóvenes, trabajadores y sus familias dejen de sufrir. Acá no pretendemos deshumanizarnos. Pese a la precarización y la violencia que recae sobre nosotres, estamos involucrados. La invitación es a sumarse, involucrarse y unirnos como trabajadores/as de las niñeces y juventudes, tenemos dolores y sufrimientos compartidos, convenzámonos de que nuestra labor es fundamental para un Chile distinto. Merecemos respeto y merecemos que se nos garanticen condiciones dignas. No nos detengamos hasta conquistar nuestros derechos.

 

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Precariedad y subcontratación: la realidad de los y las trabajadoras subcontratadas de SENAME



01 de diciembre de 2020
Por Francisca Arancibia

“Más que una máquina: experiencia de trabajador-s subcontratad-s de SENAME” es el nombre con el que Javiera García Meneses, psicóloga y candidata a Doctora en Psicología de la PUCV, tituló el corto documental, producto de su proyecto de investigación. Durante el análisis, ella y su equipo recogieron los testimonios de 6 trabajadoras/es subcontratadas/os del Servicio Nacional de Menores (SENAME), relatos que dan cuenta de la precariedad que, en todas sus formas, deben enfrentar a diario y la debilidad de una política pública que no está a la altura de su cometido.

Desde Sintrasub-Sename conversamos con Javiera sobre sus motivaciones por abordar esta problemática y sus conclusiones frente a las experiencias de las y los trabajadores. Aquí sus reflexiones:

¿Desde dónde nace el interés por profundizar en las experiencias de trabajadoras subcontratadas/os de SENAME?

Creo que hay varios caminos que se fueron uniendo y que me trajeron a trabajar con las trabajadoras y los trabajadores de SENAME. Si soy sincera, cuando comencé el doctorado ni siquiera pensaba que esto iba a ser así.

En concreto, creo que mi interés por las experiencias de las trabajadoras y trabajadores subcontratados de SENAME nace cuando vi que en el quehacer cotidiano de este trabajo se intersectan varias temáticas que ya, por si solas, son complejas de sobrellevar en la práctica: como lo son por ejemplo la precariedad laboral, la incorporación de los mecanismos de rendición de cuentas, la financialización según rendimiento, todo el tema de la privatización de los servicios públicos; a lo cual se suma a el tipo de intervención que realizan y las temáticas con las que trabajan, que tienen que ver con la vulneración de los derechos de niños, niñas y adolescentes, y el trabajo con las familias, un trabajo que es primordialmente vincular y profundamente afectivo. Desde ahí, yo creo que me moví por un poco por la intuición de que este era un espacio que, por un lado, era necesario estudiar; y por otro, era un espacio donde se podían ver los afectos (temática que guía mi tesis doctoral) de manera evidente debido a las tensiones que la literatura mostraba.

¿Esperabas encontrarte con los relatos y sensaciones que compartieron las y los trabajadores?

La verdad es que no. Al principio fue difícil para mí escuchar los relatos. Si bien sabía algunos antecedentes, escuchar una y otra vez los mismos relatos – porque hay una coherencia increíble en las entrevistas a pesar de que muchas de ellas son individuales – me golpeó profundamente. Creo que después de la primera ronda de entrevistas recién pude digerir lo que las entrevistadas y los entrevistados me estaban contando sobre su trabajo cotidiano.

Esto me hizo darme cuenta de que realmente este es un trabajo que no es conocido ni reconocido aquí en Chile. Los relatos me hicieron cuestionarme mis propias ideas sobre lo que era y hacía un trabajador o una trabajadora de SENAME y sobre cuáles eran los problemas y las tensiones que experimentan a diario. Los relatos también me llevaron a cuestionar este imaginario que hay en Chile sobre cómo son estas personas que trabajan en SENAME y también me llevó a preguntarme cómo darle mayor visibilidad a estas experiencias que me estaban compartiendo, porque son tan potentes que no pueden quedarse en mi computador como un dato más. Hay que visibilizar la rabia, la pena, el dolor, el cansancio, y todo eso que estas trabajadoras y trabajadores sienten todos los días cuando realizan su trabajo.

Con los testimonios recogidos, ¿qué importancia le atribuyes a la sindicalización de las y los trabajadores subcontratadas/os de Sename?

Yo creo que la sindicalización es un paso importante en la trayectoria profesional, al menos así me lo hicieron saber las personas entrevistadas, en tanto permite sentirse segura o seguro en un contexto laboral lleno de incertidumbres y desprotecciones. Creo que el sindicalizarse les ha permitido a estas trabajadoras y estos trabajadores sentir menos miedo, miedo de perder el trabajo, miedo de decir lo que piensan. Desde ahí, desde esta pérdida del miedo que se enraíza en el respaldo del sindicato, es posible hacer pequeñas pero importantes transformaciones en sus espacios laborales, ir resistiéndole un poquito a la máquina.

Por otro lado, creo que la sindicalización permite una reflexión colectiva particular, que no sé si es posible que se de en otros espacios más formales de trabajo, como por ejemplo una reunión de equipo. Creo que esto es central: el poder conversar de lo que nos pasa, de nuestra experiencia laboral cotidiana, de cómo eso nos afecta corporalmente, de cómo nos hace sentir, y darnos cuenta de que es algo colectivo, que no soy sólo yo quien se siente así y que, por lo tanto, este no es un problema personal, sino que es un problema macro-social; esto es demasiado importante. Creo que sólo así, desde la conciencia de cómo se construye lo social, podemos cuestionar el sistema en el que estamos, y resistirlo al menos un poco.

¿Cómo crees que afecta la precariedad en el trabajo y la falta de políticas sociales en la intervención?

Tremenda pregunta. Yo creo que los distintos niveles de precariedad en los que se ejecuta la política de protección a la infancia en Chile - entendiendo la precariedad no sólo como la falta de recursos materiales y económicos, el tipo de contratación o la temporalidad de los programas; sino que también entendiendo que la falta de lineamientos concretos y teóricamente profundos en la intervención es parte de esta precariedad - afecta, primordialmente, los cuerpos de las trabajadoras y los trabajadores. El cuerpo encarna la precariedad y esto se manifiesta, por ejemplo, en las licencias, en el nivel de tensión que refieren estas trabajadoras y trabajadores en distintas partes de su cuerpo o en las emociones narran sentir cotidianamente en relación con su quehacer laboral.

Una de las entrevistadas decía “el cuerpo es nuestra herramienta de trabajo”, y creo que su forma de pensar su trabajo da en el blanco. Si bien hay muchas otras cosas en las que podríamos enfocarnos para responder cómo la precariedad afecta el trabajo, creo que el cuerpo es algo que pocas veces se resalta, pero que, para mí, tiene una centralidad tan evidente. No se trata sólo de que el cuerpo de las trabajadoras y los trabajadores sea afectado médica o patológicamente por el trabajo; sino que, a través del cuerpo, de cómo sentimos y las actividades que realizamos, o qué podemos o no podemos realizar, se va construyendo una forma de ver el mundo, de vernos a nosotras mismas y de crear sociedad. Por eso creo que ponerle atención a la corporalidad es central en la reflexión sobre el impacto de la precariedad en este tipo de trabajo.



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